Me disfracé de tranquilidad siendo revolución, de vida siendo muerte, de blanco llevando como corazón algo muy negro. Me disfracé, con tantos vestidos y por ninguno de ellos quisiste pasearte. Me disfracé de lo que nunca fui, ni soy e imposiblemente seré mañana (pero que sin embargo tú siempre quisiste que fuera) Y aún así, estuve siempre tan desnuda ante ti que podías ver más de lo que mostraba mi piel. Temblaba de calor y de frío, esperando existir cada vez que me reflejara en tus pupilas.
Ya no; ahora no (y a lo mejor nunca). No sé si te llevaste la esencia, no sé si te llevaste lo mejor de mi cuando te fuiste o simplemente me volviste más miserable. Pero duele, vivir recorriendo con mis dedos las constelaciones interestelares que formo uniendo lunares en una espalda imaginaria, a sabiendas de que no es la tuya.
"El arte es para consolar aquellos que están rotos por la vida"-Vincent van Gogh
jueves, 14 de diciembre de 2017
jueves, 23 de noviembre de 2017
Permanecer
Volví a él, porque entonces no sabía
encontrarme a mí.
Y es triste,
mucho,
que aruñe las paredes por volver con
alguien
que nunca quiso volver a mí.
Que no solo aruño las paredes
que aruño su piel
y la mía,
sobre todo la mía
desesperada, en un intento de permanecer.
Que me dueles,
que te lo grito,
que me dueles,
que creí más en ti que en mí y me perdí.
Que te quise
y que te quiero,
te quiero con el corazón roto
y con los ojos vendados.
Que a veces no es solo suficiente con
quererse
si no con cuidarse,
con preocuparse
y con dedicarse;
Y yo no sé
si lo que me faltó fue cuidarme,
preocuparme,
y dedicarme a mi
porque cuando te cuidé,
me preocupé
y me dediqué por ti
sentía que no recibía el mismo aire que
daba.
Me viste dar mi última exhalación
y me dejaste ir.
Lejos.
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